Folclore del Rajastán
Rajastán, conocido como tierra de reyes en la India, se encuentra en el Noroeste de esta república limitando con Pakistán. Atravesado en la región de Banswara por el trópico de Cáncer, es un bellísimo estado en el que los antiguos palacios y fortalezas penden de desafiantes colinas, y donde los pequeños y tradicionales pueblos perdidos en el tiempo aparecen dispersos en la inmensidad del desierto del Thar.
La sabiduría popular de esta región contiene entre sus tesoros gran número de historias, epopeyas y romances que alimentan el folclore de la zona. Se dice que en ningún desierto del mundo hay tanto color como en el Thar, donde los amarillos, rojos, naranjas y azafranes de los turbantes y ropajes de las distintas tribus brillan como un mar de tonos cálidos. Distintos clanes con diferentes modos de vida pueblan su enorme superficie..
Los movimientos de la danza kalbelia hacen frecuente alusión a la serpiente. Las tradicionales faldas de enorme vuelo, negras o azules bordadas con vivos colores giran y se mueven sobre el cuerpo de las graciosas bailarinas al ritmo del “been”, una especie de flauta de madera que tocan los músicos, los encantadores de serpientes.
En ocasiones, se equilibran jarrones en la cabeza al tiempo que se baila, siempre junto a la tierra, con los pies en contacto con la madre de toda fertilidad, con una destreza asombrosa, a un ritmo marcado que encaja perfectamente con la música. Las bailarinas pueden girar a gran velocidad, dibujar figuras en el espacio y realizar movimientos vivísimos de cadera, siempre acompañando con el asombroso juego de sus muñecas, que flexionan con gran dominio del gesto y la expresividad, desplegando sus dedos en forma de flor en ocasiones. Los brazos de las gitanas se abren sobre el aire y vuelven a cerrarse, sus hombros acompañan el ritmo de la música en un baile jovial, tribal, colectivo y vibrante. Y en ocasiones, se doblan sobre sí mismas haciendo de su cuerpo una curva, un sinuoso elemento más del desierto.
Ghoomar es otra de las danzas características del folclore rajastaní. Fue una de las danzas más tardías en darse a conocer fuera de los palacios, y es que ha estado asociada a las mujeres de la realeza, que han bailado Ghoomar ataviadas con velo y vestidas con vestidos de seda de vivos colores en la conmemoración de ciertos eventos y festividades. Las mujeres rajputas no podían salir de los palacios, y por eso hasta hoy en día, esta danza se realiza en espacios interiores, excepto en la festividad en la que sale a la calle el santo venerado.
Caracterizada por sus movimientos en corro, la danza se acompaña por la viva música acompañada de voz femenina y masculina. Las canciones hablan, por ejemplo, de todas las características que las bailarinas esperan que tenga su futuro marido, como por ejemplo que sepa cantar bien, que lleve un bonito turbante, que provenga de una buena familia... Se sigue un compás rítmico con los pies y se realizan muchos giros a media altura, en plié. Al mismo tiempo, las manos cuentan las historias de las canciones a través de mudras, hablando de la vida en palacio, de las bendiciones a los dioses y a la familia, y de las que se piden para los maridos y e hijos.

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